jueves, 30 de marzo de 2017

El obsequio del Arcano 13

El arcano 13 es uno de los más temidos, no solo la asociación del 13 con la mala suerte, sino por la ignominiosa palabra que más tarde se usaría para describirlo. En la antigüedad era llamado el arcano sin nombre, debido a que la sola pronunciación de la palabra generaba un tremendo temor de la misma. Lo cierto es que sí, es una palabra que inspira temor, no porque implique la muerte física, sino que todo lo que tiene que ver con este arcano implica una perdida implacable, inevitable a irreversible. Una vez que la muerte ha segado el campo ya no hay manera de volver a como las cosas estaban antes. No habrá manera de alivianar el impacto y resistirse solamente lo volverá más doloroso. No tendrá piedad, no hará distinciones cuando llegue el momento de la verdad, no habrá manera de evitarla. La muerte arrasará el terreno y lo dejara en completa ruina, de la misma manera que el voraz incendio arrasa los bosques dejando solo cenizas a su paso sin respetar la fortaleza, edad o especie de los árboles. Sin embargo, si prestamos atención, una vez pasado el impacto y dolor
inicial, si logramos levantar la vista al horizonte veremos algo maravilloso. Allí por donde la muerte ha pasado dejando solo devastación, ahora hay campo fértil. La posibilidad de volver a sembrar, de reconstruir. De la misma manera que en última instancia es necesario amputar el miembro ulcerado para salvar el resto y garantizar una mejor calidad de vida, la muerte acabará con todas las estructuras, con las costumbres, relaciones y situaciones nocivas para la existencia de quien pasa por un periodo Muerte.

El regalo de la muerte:
De esta manera, podemos concluir sin miedo que el regalo del arcano 13 es la LIBERTAD. Ya sea que quieras o no, el arcano 13 al igual que la muerte, será un liberador. No permitirá que lo que sea que nos esté frenando siga envenenando nuestra existencia, nos dará el respiro y la libertad necesarias para empezar nuevamente de una manera saludable y con renovadas oportunidades.

Lucía del Mar

No hay comentarios.:

Publicar un comentario